El intercambio profesional, la afinidad en la manera de comprender, la sensibilidad, el rigor clínico, el humanismo y la profesionalidad de Unai, fueron dando forma a un vínculo de trabajo que, con el tiempo, también se transformó en lazos de amistad. Ese recorrido compartido nos volvió a reunir en este proyecto común: Casa Raíz, un espacio donde integrar nuestras trayectorias, sostener una práctica compartida y acompañar desde lo humano con solidez y responsabilidad.